«Aquí estamos: debajo del cielo, arriba del mundo»

EL MURO
«Aquí estamos: debajo del cielo, arriba del mundo»

¿Y ese estruendo? No, no fue una declaración de guerra. No ha caído ninguna bomba enemiga. Tan sólo se trata del resquebrajamiento de un bloque glacial — «roguemos para que no colapse sobre nosotros».

El domingo 19 de abril, tras una larga caminata, los montañistas chilenos Ernesto Olivares, Rodrigo Lara y Fernando Bórquez arribaron al Campamento Base del Everest, a 5.360 m.s.n.m. El poco oxígeno disponible, además de frío y seco, cala hondo en sus pechos. Olivares deja caer su mochila — un silencio casi religioso lo sobrecoge. Frente a él se alza un enorme macizo de hielo y roca, con 8.848 metros de altitud: no se trata sino de la montaña sagrada de los sherpas,Sagarmatha, la “frente del cielo”, la “cima del mundo”. Su vecino, el Lhotse, con apenas 330 metros menos, parece otro gigante dormido, a la espera de que estos osados chilenos claven sus crampones en sus laderas. Ver más